El Cooperante sigue de cerca el caso de Giovanna Morales Álvarez de cuatro años, quien pereció en la unidad de cuidados intensivos del Hospital de Talca, ubicado en la Región del Maule, en agosto de 2024. El médico cirujano y especialista en medicina legal Horacio Valero Cervantes, oriundo de México y con más de 25 años de experiencia, aseguró que la necropsia de la niña venezolana tiene «errores de forma» que buscan ocultar lo que le ocurrió cuando dejó de respirar, mientras era intervenida.

Valero Cervantes, quien tiene un postgrado en antropología forense -Universidad de Colombia- y un postgrado en investigación criminal -Policía General de Santander, Colombia-; explicó que la necropsia de Giovanna tiene errores más de fondo que de forma. Enfatizó que es muy difícil poder determinar la causa de la muerte real si no tomaron las biopsias necesarias. Lo segundo, siguió, es que varios de los tejidos a nivel cerebral tienen una cosa que se denomina puntillo hemorrágico de tipo petequial.

«Esos datos son datos claramente de una asfixia, pese a que esa asfixia, nadie la menciona, pero tampoco tomaron tejido tanto cerebral donde lo encontraron como a nivel pulmonar. Y con toda seguridad debió de haber estado en tejido pericárdico. Esos son los criterios que yo tomaría en consideración para la necropsia. Y por último, encontraron un derrame pleural no tan importante, pero en una menor de cuatro años, líquido cetrino a razón de doscientos mililitros de uno de sus lados pulmonares, estamos hablando de un edema pulmonar que sí es importante», subrayó.

Remarcó que es muy vago tratar atribuir la causa de la muerte a un problema genético sin haber descartado previamente todas las otras causas que originaron la taxia cerebral: «Una de las causas que pueden originar una taxia es la farmacológica, dentro de los fármacos está el propofol y la anestesia como tal, ambos pueden causar una taxia cerebral. Al ver los tiempos, ya teníamos la taxia cerebral cuando utilizaron el propofol. Y los medicamentos anestésicos de los que hablo son los de la amigdalectomía que hicieron que, se eliminan vía renal, vía hepática y a través de evacuaciones, las inspiraciones, la sudoración durante el transcurso de los días. Por eso es que Giovanna empezó a tener sintomatología después de varios días», refirió.

«Sin embargo, sin temor a equivocarme, por la poca información que tiene el expediente, la niña debió de haber caído en desaturación de su respiración e incluso en un paro respiratorio al momento de la resonancia. Ocasionando un edema cerebral y asfixia. Ellos lógicamente, determinaron que había una muerte cerebral, sí, claro, pero porque a Giovanna la dejaron sin respirar».

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