El Código de las Familias que regía en Bolivia establecía los 18 años como edad mínima para casarse, pero permitía que adolescentes de 16 y 17 años contrajeran matrimonio con autorización de sus padres o tutores.

Este miércoles, la Cámara de Diputados aprobó una ley que elimina toda excepción para el matrimonio de menores de edad. «Es un hecho histórico que implica un paso enorme y fundamental en la defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en Bolivia», sostuvo Jimena Tito, de la organización Save the Children, en conversación desde La Paz con BBC Mundo.

Entre 2014 y 2024, la Defensoría del Pueblo registró más de 4.800 matrimonios adolescentes y uniones tempranas de personas de 16 y 17 años. A esto se le suman 487 matrimonios de niñas menores de 15 años, según los datos del Servicio de Registro Cívico, un órgano dependiente del Tribunal Supremo Electoral.

«El problema fue la excepción. Nuestra normativa prohibía los matrimonios de las niñas y adolescentes hasta los 18 años, pero permitía una excepción que posibilitó al menos 4.804 matrimonios de menores», explica Tito.

La senadora del Movimiento al Socialismo, Virginia Velasco, conoció a María mientras trabajaba con un grupo de familias vulnerables en El Alto. Esa experiencia la llevó en 2022 a impulsar en el Congreso, con el respaldo de numerosas organizaciones de derechos humanos, el proyecto que buscaba ponerle un punto final a los matrimonios infantiles en Bolivia.

«No ha sido fácil. Ha sido una lucha que dimos unidas, cayéndonos y levantándonos. Es un logro histórico e inédito para evitar que se vulneren los derechos de niños, niñas y adolescentes en Bolivia», comenta a BBC Mundo la senadora.

El proyecto fue aprobado en el Senado a principios de año y, con la aprobación de la Cámara de Diputados de este miércoles, solo resta que el presidente Luis Arce lo promulgue.

Para quienes impulsan el proyecto, la sanción de esta ley es solo el principio de un largo camino que debe llegar a cada rincón de Bolivia.

La experta en temas de protección de la niñez de Save the Children en el país, Jimena Tito, resalta los números que muestran la dimensión del problema. «Los datos que surgen de las investigaciones destacan que la problemática de los casamientos infantiles es de una magnitud enorme», señala.

La situación es aún más grave si se considera que casi el 3% de las niñas bolivianas —unas 32.000 menores— han contraído unión libre o concubinato antes de los 15 años.

A esto se suma que se registraron más de 458.000 embarazos en niñas y adolescentes desde 2015 a 2023, según datos del Ministerio de Salud de Bolivia.

Con la sanción de esta ley, Bolivia se alinea a los estándares internacionales y responde a las recomendaciones de organismos como la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El primer paso

La ley aprobada este miércoles por una mayoría de 87 diputados modifica el Código de las Familias y del Proceso Familiar vigente. De esta manera, los representantes que apoyaron la iniciativa buscan erradicar los matrimonios y uniones infantiles, muchos de los cuales son propiciados por acuerdos familiares.

Para las especialistas, los padres de estas niñas pueden avalar este tipo matrimonios en respuesta a relaciones de poder o por un beneficio económico, pero también porque creen que eso es lo correcto y que está socialmente aceptado.

Este debate impacta de lleno en el corazón de su propio espacio político, en un momento en que la figura que ha dominado la escena política de los últimos 20 años, Evo Morales, es investigado por el delito de trata agravada de personas en relación al presunto abuso a una menor de 15 años, con quien habría tenido un hijo.