El Gobierno de Estados Unidos advirtió este martes 12 de agosto que la situación de derechos humanos en Venezuela “empeoró significativamente” durante 2024, especialmente después de las presidenciales. Según el informe anual del Departamento de Estado, el deterioro estuvo marcado por “graves abusos” atribuidos al gobierno de Nicolás Maduro.

El documento, el primero publicado bajo la nueva administración de Donald Trump, señala “reportes fidedignos” de supuestas ejecuciones arbitrarias, desapariciones forzadas, torturas, detenciones arbitrarias y represión transnacional contra extranjeros. Además, denuncia el “reclutamiento o utilización ilegal de niños por grupos apoyados por Maduro en conflictos armados”.

El informe también advierte sobre “graves restricciones a la libertad de expresión y de prensa”, que incluirían presuntos actos de violencia, amenazas y arrestos contra periodistas, así como censura a medios independientes. A esto se suman la “presencia significativa” del trabajo infantil y la existencia de redes criminales de trata de personas, frente a las cuales —según el reporte— no se han tomado medidas efectivas.

En cuanto a Cuba, estrecho aliado de Caracas, el Departamento de Estado no reporta cambios relevantes en materia de derechos humanos. El documento menciona prácticas como “trabajo forzoso auspiciado por el Estado” y “restricciones a la libertad religiosa”, junto a denuncias de represión contra voces disidentes.