Este lunes 7 de julio, el presidente de Brasil, Lula da Silva exhortó no ser indiferentes ante el «genocidio» que comete Israel en Gaza, pese a que la palabra «genocidio» no fue incluida en la declaración final del bloque.

“No podemos permanecer indiferentes al genocidio practicado por Israel en Gaza”, afirmó durante su discurso de apertura en la Cumbre de los BRICS que se llevó a cabo este 6 y 7 de julio.

Durante el encuentro del bloque que reúne a 11 países y representa el 40 % de la economía mundial, realizado en Río de Janeiro, se notó la ausencia del presidente ruso Vladimir Putin, y su homólogo chino, Xi Jinping, reportan agencias.

Putin no participó en esta reunión por miedo a que la policía brasileña ejecutara la orden de detención del Tribunal Penal Internacional (TPI), pero sí acudieron también diplomáticos y periodistas rusos.

A pesar del eco de las guerras que asolan el mundo, Brasil, presidente de los BRICS en 2025, desplegó una afinada coreografía para relanzar geopolíticamente el Sur Global sin ataques frontales a las potencias del norte. Y sacó adelante un consenso en la Declaración de Río de Janeiro difícil de prever: “(Los BRICS) reiteran su apoyo a las aspiraciones de Brasil y de India a desempeñar un papel más relevante en las Naciones Unidas, incluyendo en su Consejo de Seguridad”.

Lula subió su tono en su discurso de apertura para criticar el rearme de la OTAN.

“Es más fácil destinar el 5 % del PIB para gastos militares que destinar el 0,7% prometido para ayuda al desarrollo”, condenó Lula en un trecho de su discurso que no estaba previsto, tal y como confirma en off a El Diario de España, un miembro del equipo de comunicación de la presidencia brasileña.

La Declaración de Río de Janeiro incide con fuerza en el derecho internacional y en la diplomacia. Aunque no cita a Israel ni a Estados Unidos expresamente, condena los ataques militares contra Irán, “que constituyen una violación del derecho internacional”.

Por otro lado, aunque la declaración no usa la palabra “genocidio”, critica con contundencia la violación de los derechos humanos de Israel y “el uso del hambre como arma de guerra”.

Los BRICS solicitan la retirada completa de las fuerzas israelíes de la Franja de Gaza y de todas las “otras partes del Territorio Palestino Ocupado”, así como la creación de un Estado Palestino con las fronteras delimitadas en 1967. Al mismo tiempo, los BRICS reafirman su “firme apoyo a la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo)”.