Tras conocerse sobre el acuerdo de alto nivel entre Estados Unidos y Venezuela que, aseguran duró varios meses para concretar la excarcelación de algunos presos venezolanos, la liberación de 252 venezolanos que estaban presos en El Salvador y la libertad de diez ciudadanos estadounidenses que estaban presos en Venezuela, analistas explicaron a BBC qué lectura le dan a estos acontecimientos.
«Así es exactamente como se supone que funciona la diplomacia», le dice Cynthia Arnson, profesora adjunta en la escuela de relaciones internacionales de la Universidad Johns Hopkins de Washington.
No está claro por ahora si el acuerdo para el canje de detenidos incluye a Chevron o concesiones de otro tipo.
«Tanto Rubio como republicanos en el Congreso no parecen dispuestos a suavizar las sanciones petroleras u otras al régimen venezolano, mientras que Grenell y quizás incluso el presidente Trump parecen más abiertos a permitir que Chevron saque petróleo de Venezuela», explica Arnson.
Si bien esta analista sospecha que EE.UU. mantendrá una línea dura hacia Venezuela, otros creen que al menos ahora se impuso dentro del gobierno de Trump el ala menos ideológica y más transaccional sobre otra más rígida que incluye a quienes tienen vínculos con las comunidades cubana y venezolana en EE.UU. como Rubio.
Adam Isacson, experto en seguridad y defensa de la Oficina de Washington para América Latina, una organización de derechos humanos conocida por sus siglas en inglés de Wola, señala que en EE.UU. «quienes están dispuestos a hacer un trato con el gobierno venezolano e incluso darle una victoria propagandística ganaron» este viernes.
Entre los gobiernos de Trump y Maduro «no hay amor, pero ciertamente hay menos tensión que durante los años de (el anterior presidente estadounidense) Biden», dice Isacson a BBC Mundo.

