Desde el año 2022, Caracas ha insistido en la creación de una Zona Económica en la frontera con Colombia. Finalmente, hace unos días, se logró el acuerdo el cual, según lo dicho por representantes del chavismo, abarcará los sectores del comercio, industria, gas, petróleo, electricidad, turismo y transporte.
Aún quedan dudas sobre este convenio, sobre todo porque no se conoce el contenido de lo firmado en Caracas entre la ministra de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Diana Marcela Morales Rojas, y la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez.
El lunes, en su programa de televisión, Nicolás Maduro celebró la creación de “la primera Zona Binacional” la cual calificó como un “acuerdo histórico”. Esta -prosiguió Maduro- está conformada por los estados Táchira y Zulia de lado venezolano. Por el lado colombiano, con el Norte de Santander y La Guajira.
“La intención es que toda esta zona sea una zona binacional de paz, integración comercial, inversiones y desarrollo en todas las áreas (…) Liberar esta primera Zona Binacional de grupos de influencia negativa, de narcotraficantes, paramilitares y sicarios”, dijo Maduro agregando que hay una propuesta de una segunda zona que incluya el estado Apure y el Arauca colombiano. Además de una tercera zona que sería del estado Amazonas con los departamentos de Vichada y Guainía. “Esta zona es importante para la conservación de la selva amazónica, rescatarla de la depredación de la minería ilegal”.
Para el opositor venezolano en el exilio Julio Borges, quien con frecuencia denuncia conexiones “peligrosas” de Venezuela para la región, considera que esta nueva alianza no trae beneficios para ninguno de los dos países. “Esas supuestas Zonas Económicas Especiales (ZEE) le permiten al Estado venezolano celebrar contratos y convenios sin rendirle cuentas a nadie, bajo un clima de total hermetismo y discreción”, le dijo a El Tiempo.
¿En qué consiste este acuerdo? ¿Qué se sabe?
Maduro desde hace unos años ha venido creando unas supuestas Zonas Económicas Especiales, que no es otra cosa que una propuesta que busca legitimar operaciones y acuerdos con el crimen organizado y con países autoritarios como Rusia, China, Turquía e Irán.
Esas supuestas ZEE le permiten al Estado venezolano celebrar contratos y convenios sin rendirle cuentas a nadie, bajo un clima de total hermetismo y discreción. Lo preocupante de este acuerdo con Colombia es que se celebra justo en una frontera que es de las más porosas y violentas del mundo, que está controlada por grupos ilegales.
De manera que esto no es otra cosa, que un Maduro buscando recursos por cualquier vía, sin importar que esto implique más crimen organizado y menos soberanía.
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