Andreina De Grazia, hija del dirigente opositor y preso político Américo De Grazia, denunció la falta de atención por parte del defensor público asignado al caso de su padre, quien lleva casi 10 meses detenido arbitrariamente.

En una entrevista con Evtv Miami, Andreina relató las dificultades de la familia para obtener información sobre el proceso judicial y garantizar los derechos fundamentales del exdiputado, cuya salud se ha deteriorado.

“Nos atendió en su oficina y lo único que nos dijo fue que mi papá había asistido a una audiencia preliminar el 28 de octubre, vía Zoom, pero ni siquiera él estuvo presente. Afirmó no conocer los detalles del expediente ni de los cargos”, reveló Andreina sobre la primera reunión con el defensor público en noviembre de 2024, tras múltiples intentos de contacto desde agosto.

En febrero de 2025, la familia logró un segundo encuentro con el defensor público, donde entregaron un documento exigiendo tres derechos: visitas familiares, acceso diplomático del gobierno de Italia —dado que De Grazia tiene nacionalidad italiana— y una evaluación médica urgente. Sin embargo, el funcionario se negó a recibirlo, argumentando que no podía intervenir. “Nos dijo textual: ‘No puedo hacer nada’. Ni siquiera quiso recibir el documento firmado por todos sus hijos”, expresó Andreina.

La familia de De Grazia desconoce los cargos específicos contra el exdiputado y no ha podido verificar su estado de salud, lo que agrava la incertidumbre. La denuncia de Andreina se suma a las múltiples acusaciones de organizaciones de derechos humanos sobre violaciones al debido proceso en casos de presos políticos en Venezuela.