Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos pausó este lunes 5 de mayo el intento del Gobierno de Donald Trump de poner fin al programa de parole humanitario para migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, garantizando por ahora la protección contra la deportación para más de 500.000 beneficiarios. La decisión, emitida por el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito, mantiene vigente el programa que permite a estos migrantes residir y trabajar legalmente en el país.
El fallo responde a una solicitud de emergencia presentada por el Departamento de Seguridad Nacional, que buscaba revertir una decisión previa de un tribunal de distrito. Sin embargo, el panel de tres jueces, compuesto por dos designados por Joe Biden y uno por Barack Obama, expresó dudas sobre la autoridad de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, para suspender el programa de manera categórica. El tribunal señaló que la administración no demostró una “fuerte probabilidad” de éxito en su apelación, requisito necesario para intervenir en el caso.
A inicios de mayo, la jueza federal Indira Talwani, con sede en Massachusetts, había fallado a favor de grupos de defensa de inmigrantes, restaurando el procesamiento de solicitudes de parole y sus beneficios. La demanda, impulsada por migrantes y sus patrocinadores en EE.UU., argumentó que la decisión de Trump violaba la Ley de Inmigración y Nacionalidad, al no respetar el principio de evaluaciones individuales y al afectar abruptamente la vida de miles de personas que ingresaron legalmente.
El programa de parole humanitario, implementado en 2022, ha permitido a cientos de miles de venezolanos y otros migrantes establecerse en Estados Unidos mientras se procesan sus casos migratorios. La pausa judicial asegura que las solicitudes y beneficios asociados, como permisos de trabajo, continúen sin interrupciones mientras el tribunal evalúa el fondo del caso.

