Desde este viernes 23 de mayo hasta el lunes 26 a las 12 de la noche, la frontera terrestre entre Colombia y Venezuela permanecerá cerrada debido a las elecciones regionales que se celebrarán en Venezuela el domingo 25, según informó el diario La Opinión. La medida, publicada en la Gaceta Oficial número 43.131 del 20 de mayo, afecta los cuatro puentes internacionales que conectan el área metropolitana de Cúcuta con el estado Táchira: Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander, Atanasio Girardot y el puente Unión.
El cierre, aunque esperado, ha generado críticas por su impacto en la dinámica comercial binacional. William Gómez, exalcalde de San Antonio del Táchira, señaló que “el impacto es totalmente negativo”, destacando que las ventas, ya afectadas por la baja afluencia de personas debido a la inseguridad en Cúcuta, se verán aún más perjudicadas. Asimismo, Gómez subrayó que el cierre incrementa los costos logísticos para el comercio internacional, al mantener las cargas paradas durante cuatro días.
Por su parte, Celestino Moreno, del sindicato de transportistas de la frontera en Venezuela, indicó que el gremio del transporte es uno de los más afectados, ya que la actividad en el eje Ureña, San Antonio y Cúcuta se paraliza completamente durante estas jornadas. El movimiento en los puentes internacionales, según un recorrido de La Opinión en La Parada, ya mostraba una reducción significativa en los últimos días, reflejo de la anticipación a la medida.
A pesar del cierre, el impacto en el comercio local de Cúcuta podría ser limitado. Gladys Navarro, directora ejecutiva de Fenalco, señaló que los compradores venezolanos representan cerca del 10% de las ventas locales, un porcentaje importante pero no determinante. “Obviamente es un porcentaje importante, pero haremos lo que se pueda para impulsar el comercio local”, afirmó Navarro, en el contexto del Día de la Madre, una fecha clave para el comercio en la ciudad.
La medida se suma al cierre del espacio aéreo entre ambos países, ordenado desde el pasado lunes por Venezuela ante el supuesto riesgo de ingreso de mercenarios para sabotear los comicios, afectando a cerca de 4.000 personas. Factores como la inseguridad, la reducción de remesas desde Estados Unidos y las deportaciones han contribuido a la disminución del flujo de venezolanos hacia Cúcuta, lo que agrava el impacto económico en la zona fronteriza.

