El canciller de la República Yván Gil denunció este miércoles 2 de abril a través de su cuenta en Telegram el supuesto impacto de las sanciones internacionales contra Venezuela.
Según afirmó, la mayoría de los miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas reconoció que estas medidas afectaron de manera negativa el disfrute de los derechos humanos en las naciones señaladas. La declaración buscó visibilizar una postura que el chavismo mantuvo durante años frente a la presión extranjera.
Venezuela enfrenta un número elevado de estas sanciones, según explicó Gil. Las atribuyó a supuestos sectores de la ultraderecha venezolana, a quienes calificó de “desquiciados” por su incapacidad de aceptar la derrota política. “Con odio pretenden castigar a todo un país”, escribió el canciller en su mensaje, apuntando a los opositores como responsables de impulsar estas acciones que, a su juicio, dañan a la población.
Gil destacó que el gobierno traza un camino de “prosperidad y crecimiento económico” para contrarrestar los efectos de estas medidas. “En Venezuela el rechazo a las sanciones y a sus promotores internos y externos es unánime”, subrayó.
El canciller calificó las sanciones como un “crimen” y exigió su eliminación sin condiciones. “Las sanciones son un crimen y deben ser abolidas de manera incondicional”, sentenció en su mensaje, dejando claro que el Ejecutivo venezolano no cederá en su lucha contra estas políticas.

