El politólogo Piero Trepiccione y la consultora política Carmen Beatriz Fernández analizaron la jugada del sector opositor encabezado por Henrique Capriles al postularse como candidatos para las elecciones del 25 de mayo, y también lo que debería hacer María Corina Machado para no quedarse «estancada».


El Consejo Nacional Electoral (CNE) dejó “viva” la tarjeta de UNT y aprobó de manera express, como lo ha hecho con otras tarjetas afines al chavismo, la tarjeta Unión y Cambio (Única, atribuida a Capriles). Pero invalidó la del Movimiento por Venezuela (MPV) y la de Centrados. Tampoco dejó que «resucitaran», pese a las solicitudes, las tarjetas del Movimiento al Socialismo (MAS), Puente y Unión y Progreso, suscribe reporte de Efecto Cocuyo.

Trepiccione explicó que la estrategia de presentar ese tipo de candidaturas a la AN como la “búsqueda de un nicho”, una rendija a través de la cual se puedan seguir explorando posibilidades de negociaciones para el cambio político. Pero, señala, ante las dificultades de logro de mayores consensos en la oposición, la acción es interpretada como una posición que rompe con la oposición mayoritaria que lideran Machado y Edmundo González.

“Estos dirigentes (Capriles y otros) son el centro de críticas importantes ahora y con esas críticas, el gobierno intenta diluir el deseo de cambio de la sociedad. Al asumir esa posición esos dirigentes se enfrentan a un costo político importante, veremos cómo intentan darle la vuelta porque el descrédito es grande, cómo desarrollan la campaña y la narrativa en un lapso muy ajustado. Los costos a mediano y largo plazo son difíciles de medir en estos momentos”, apuntó el politólogo en entrevista con el medio web.

Explicó además que, a menos que obtengan una votación muy ínfima, poner a Capriles, Rondón, González y Guanipa como primeros de la lista nacional les garantiza llegar a la AN por adjudicación directa, por la proporcionalidad del sistema electoral.

Tras llamar el CNE a los comicios regionales y parlamentarios, Machado y luego González Urrutia recalcaron que no se puede avalar ningún proceso electoral en Venezuela hasta que no entre en vigor la voluntad popular del 28 de julio, a favor del exdiplomático.

Trepiccione indicó que si bien el liderazgo de Machado fue afectado por la sobre generación de expectativas por el 28 de julio y luego de cara al 10 de enero (toma de posesión) sigue siendo el referente central de la oposición entre los venezolanos, por lo que sugirió que la ganadora de las primarias de 2023 debe “enfilar sus baterías” hacia quien debe.

“Debe reivindicar las fortalezas del 28 de julio en lugar de atacar a esos sectores opositores, seguir señalando los temas esenciales sobre los que el gobierno quiere distraer. Si concentra su narrativa en atacar a esa parte de la oposición, quedará atrapada en la interpolarización que promueve el gobierno, la desgastará y sumará más elementos para que el gobierno golpee su popularidad”, advirtió.

Por su parte, la consultora política Carmen Beatriz Fernández no descarta que la intención de sectores que lideran Capriles y Rosales sea también “morder” de ese liderazgo que ostenta la máxima dirigente de Vente Venezuela a partir de las primarias y el 28 de julio, con su estrategia electoral y no tanto desplazarlo.

“Lo lamentable de todo esto es que aparte de la discusión árida en la sociedad democrática sobre votar o no, es una ruptura de la unidad y también una ruptura de la unidad entre la Venezuela de adentro y la de afuera, porque el liderazgo exiliado comulga mucho más y el que está dentro del país y no se plantea el exilio apuesta a la convivencia”, agregó.

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