El Colegio Nacional de Periodistas (CNP), seccional Caracas, reportó que 12 periodistas y trabajadores de la prensa permanecen detenidos en diferentes centros de reclusión en Venezuela.

El gremio presentó esta cifra como parte de un informe que documentó incidentes contra la labor informativa. Según el CNP, estas detenciones ocurrieron en medio de un contexto de tensiones que afectaron el ejercicio del periodismo.

El informe trimestral del CNP registró 54 incidentes entre enero y marzo. Édgar Cárdenas, secretario general de la seccional Caracas, detalló los casos: cuatro intimidaciones, 12 restricciones a coberturas, siete arrestos, siete amenazas, 10 episodios de acoso, el cierre de cuatro emisoras, dos robos de equipos, tres agresiones físicas, tres confiscaciones y dos ataques verbales.

Entre los incidentes, destacaron las detenciones de Carlos Correa, de Espacio Público; Julio César Balza, vinculado al equipo de María Corina Machado; y Rory Branker, de La Patilla. Agentes no identificados los interceptaron en Caracas. «Ante la desaparición de estos comunicadores y la falta de información oficial sobre su paradero, abogados introdujeron recursos de habeas corpus que fueron negados», afirmó Cárdenas. Correa salió libre tras una semana, pero Balza y Branker siguieron sin localizarse.

Otros casos incluyeron a Leandro Palmar y Salvador Cubillán, arrestados en Maracaibo tras cubrir una protesta, y a Edison Castro y Román Camacho, detenidos brevemente por sus reportes. Actualmente, 12 comunicadores continuaron bajo custodia, entre ellos Roland Carreño y Víctor Ugas.

El CNP también mencionó que Claudia Macero y Omar Fernández permanecen asilados en la Embajada de Argentina en Caracas. «La criminalización del periodismo busca silenciar la información y controlar la agenda pública», señaló Cárdenas. «Estas acciones no solo vulneran el derecho a la información, sino que representan una amenaza para la sociedad en su conjunto», agregó, destacando las implicaciones de estos hechos.

El gremio solicitó la liberación de los periodistas detenidos y el cese de las acciones contra la prensa. Indicó que los eventos registrados ponen en riesgo la libertad de expresión, un elemento clave en el acceso a la información.