Las últimas semanas dejaron en evidencia un aumento preocupante en la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo en Venezuela. Según un reportaje de El Tiempo, la brecha entre el tipo de cambio del Banco Central de Venezuela (BCV) y el mercado alterno pasó de 26% a 48% entre enero y marzo. Este salto encendió las alarmas entre los sectores económicos del país.
El reportaje detalló que a inicios de año el dólar oficial estaba en Bs 52,02, mientras el paralelo se cotizaba en Bs 65,34. Para el lunes pasado, el BCV fijó la tasa en Bs 69,56, pero en el mercado no oficial superó los Bs 100. Esto marcó un diferencial cercano al 50%, con un alza del 33,71% en el dólar oficial y un repunte más fuerte del 23,50% en el paralelo solo en los últimos 11 días de marzo.
Analistas apuntaron a la salida de Chevron, anunciada por el gobierno de Donald Trump para el 27 de mayo, como un factor clave. La petrolera aportó divisas al país en 2024, estabilizando el tipo de cambio con inyecciones a la banca. Sin embargo, la suspensión de su licencia y los aranceles del 25% a compradores de crudo venezolano redujeron las exportaciones en un 11,5% en marzo, según agencias internacionales, lo que disparó la demanda de dólares.
El gobierno intentó contrarrestar el llamado “dólar de guerra” con medidas como pagos fraccionados de bonos y menos inyecciones de divisas a la banca. El Tiempo señaló que este año se vendieron 634 millones de dólares, frente a 934 millones en el mismo período de 2024. Nicolás Maduro admitió en cadena que la demanda de divisas creció un 40% recientemente, prometiendo acciones para enfrentar esta “perturbación”.
La Superintendencia para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundee) desplegó fiscales para inspeccionar comercios y asegurar que usen la tasa oficial. El panorama apunta a una presión inflacionaria que podría encarecer aún más los productos, afectando el bolsillo de los venezolanos.

