La abogada Linette Tobin presentó un escrito al juez James Boasberg del distrito de Washington en el que notificó que su representado, un venezolano de 36 años fue enviado a una cárcel para terroristas en El Salvador, acusado de ser miembro del Tren de Aragua.

Según reportó El País, Jerce Reyes Barrios fue tratado como un peligroso delincuente, pese a que es un futbolista profesional y no tiene antecedentes penales. Reyes al igual que la mayoría de los 200 venezolanos expulsados por la administración de Donald Trump, tiene un tatuaje, en su caso es el escudo de su equipo favorito, el Real Madrid.

Reyes Barrios había entrado legalmente en Estados Unidos en septiembre del año pasado, según la experta en leyes. Futbolista de profesión, había participado en dos protestas contra Nicolás Maduro en febrero y marzo de 2024. «En la segunda fue detenido y torturado en un edificio clandestino donde se le sometió a electrochoques y ahogamiento, junto a otros asistentes a las protestas».

“Poco después de aquella detención, huyó de Venezuela hacia Estados Unidos”, cuenta la declaración de la abogada. El deportista cruzó la frontera sur estadounidense de manera legal, tras haber solicitado y obtenido una cita a través de la aplicación CBP One, de la Patrulla de Control de Aduanas y Fronteras, para tramitar su caso. Quedó bajo custodia de las autoridades estadounidense en el centro de detención de Otay Mesa, en San Diego (California).

Reyes Barrios, que carece de antecedentes penales en Venezuela, solicitó asilo político en diciembre de 2024. Su caso iba a verse el próximo 17 de abril en el tribunal de inmigración de Otay Mesa. Pero el sábado, sin ningún tipo de comunicación a su familia o sus abogados, le llevaron al avión y fue deportado. Hasta el día 18 sus seres queridos no lograron ponerse en contacto con un agente de la fuerza de control migratorio (ICE) y confirmar que, efectivamente, había sido llevado a El Salvador.

En su escrito, Tobin denuncia que su cliente no guarda relación alguna con el Tren de Aragua. Y que las supuestas pruebas que alega el Departamento de Seguridad Nacional para asegurar que sí son erróneas. Una es un tatuaje, que según el ICE representa símbolos de la pandilla. La abogada incluye fotografías en su argumento para explicar que su defendido eligió ese dibujo, un balón rematado con una corona, porque es similar al escudo del Real Madrid, su equipo del alma. El escudo que lleva grabado Reyes Barrios en el brazo está rodeado de un rosario y la palabra “Dios”, en español.