El gobierno de Estados Unidos suspendió de forma discreta el procesamiento de solicitudes de residencia permanente para ciertos inmigrantes, incluidos refugiados y asilados previamente aprobados, según fuentes consultadas por CBS News.

La orden fue emitida por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis, por sus siglas en inglés), que instruyó a sus funcionarios a detener temporalmente los casos de «Ajuste de Estatus», nombre oficial del trámite para obtener la green card (tarjeta verde en español).

La decisión afecta directamente a personas que ya habían demostrado que enfrentaban persecución en sus países de origen por motivos políticos, religiosos o raciales, y que fueron admitidos legalmente bajo los programas de asilo o refugio.

Ambos procesos, que requieren verificaciones exhaustivas antes de otorgar protección, han sido blanco de medidas restrictivas por parte de Trump. En la frontera con México ya se había cerrado el acceso al asilo mediante órdenes ejecutivas que hoy enfrentan desafíos en los tribunales.

CBS consultó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS): «El Uscis ha suspendido temporalmente la finalización de ciertas solicitudes de Ajuste de Estatus a la espera de que se completen evaluaciones y verificaciones adicionales para identificar posibles fraudes, problemas de seguridad pública o nacional”, indicó la agencia.

Una de las proclamas firmadas por Trump exige una revisión rigurosa de todos los extranjeros admitidos o presentes en Estados Unidos.

La otra permite al Departamento de Estado designar como organizaciones terroristas extranjeras a cárteles mexicanos y pandillas transnacionales como el Tren de Aragua.