El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó el jueves en Guyana que migrantes venezolanos retenidos en Guantánamo superan en peligrosidad a exmiembros de Al Qaeda. En una conferencia de prensa, describió a estos individuos como una amenaza significativa, aunque no aportó pruebas que sustenten sus palabras.
«Los marines en Guantánamo dijeron que estas son algunas de las personas más duras con las que se han visto. Eran peores que los miembros de Al Qaeda que estaban en sus cárceles», expresó.
Rubio explicó que los traslados a Guantánamo y El Salvador se debieron a la negativa del gobierno venezolano de aceptar a sus ciudadanos. «Tuvimos que encontrar un lugar a donde enviarlos, especialmente a los que tenían antecedentes o sobre los que teníamos fuertes sospechas y pruebas de que estaban involucrados en actividades ilícitas», señaló.
De los 1.118 venezolanos deportados desde febrero, 176 pasaron por la base militar estadounidense, según cifras oficiales. Sin embargo, no se han presentado datos concretos que validen las acusaciones.
No existe registro histórico de actos terroristas cometidos por venezolanos en el mundo, lo que pone en duda la comparación con Al Qaeda. Las afirmaciones de Rubio contrastan con esta realidad y han sido vistas como un señalamiento sin respaldo contra una nacionalidad afectada por la migración masiva.
El funcionario defendió la colaboración con El Salvador, donde también se enviaron migrantes, y afirmó que ese país cumple con normas internacionales de detención. «Todos y cada uno de ellos eran personas susceptibles de deportación de EE.UU.», dijo, sin detallar el proceso de identificación. La falta de transparencia en las acusaciones ha generado críticas sobre el manejo del caso.

