La ciudad portuaria de Odesa, en el sur de Ucrania, quedó envuelta en llamas a última hora de este jueves tras ser alcanzada por un ataque ruso a gran escala con drones, horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresara su optimismo sobre el fin de la guerra y mientras se espera que las conversaciones de paz se reanuden el lunes.
Trump –que recientemente mantuvo llamadas telefónicas por separado con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el líder de Ucrania, Volodymyr Zelensky, sobre la aplicación de un alto el fuego parcial– proyectó este jueves optimismo sobre la posibilidad de alcanzar el fin de la guerra, afirmando que van “bastante bien en ese sentido”.
Se espera que las delegaciones de Rusia y Estados Unidos reanuden las conversaciones sobre el fin de la guerra este lunes en Arabia Saudita, según informaron funcionarios de ambos países, tras una ronda anterior de conversaciones en febrero.
Zelensky dijo que también asistirá un equipo de Ucrania, y que es probable que se celebren reuniones paralelas, e instó a Putin a “dejar de hacer exigencias innecesarias que solo prolongan la guerra”.
“Creo que lo conseguiremos. Veremos qué pasa”, dijo Trump este jueves, refiriéndose a las conversaciones.
Horas después de que Trump hablara, Rusia lanzó un ataque “enorme” con drones en Odesa, alcanzando objetivos civiles e hiriendo al menos a tres personas, entre ellas un menor, dijeron funcionarios locales.
Un edificio residencial de gran altura y un centro comercial estaban entre los objetivos, dijo el gobernador local, Oleh Kiper.
Videos compartidos en las redes sociales muestran lo que parece ser infraestructura civil en llamas y enormes columnas de humo que se elevan sobre la ciudad. CNN no ha podido verificar inmediatamente los videos.
Mientras tanto, los ataques rusos hirieron al menos a otras cinco personas cerca de la ciudad meridional de Zaporiyia este jueves, dijo el gobernador local, Ivan Fedorov.
Cerca de 200 aviones no tripulados también golpearon la región de Kirovohrad, en el centro de Ucrania, durante la noche de este jueves, hiriendo a 10 personas, entre ellas cuatro niños, y dañando viviendas, una iglesia e infraestructuras clave, dijo Zelensky.

