El presidente de la República Nicolás Maduro habló este lunes 17 de febrero sobre el fin de la «Operación Oro», un supuesto plan para desestabilizar Venezuela.
En una declaración contundente, Maduro aseguró que los implicados fueron capturados «in fraganti» y están «convictos y confesos» de sus intenciones subversivas contra la estabilidad del país.
«Ha sido desmantelada la ‘Operación Oro’, que pretendía desestabilizar el país», afirmó el mandatario nacional, subrayando la eficacia de las fuerzas de seguridad en la detección y neutralización de esta célula. Maduro destacó que las detenciones se realizaron en el acto de cometimiento de los delitos, lo cual refuerza la evidencia en su contra.
Las investigaciones no cesan, según Maduro, quien insistió en la necesidad de mantenerse alerta. «Las investigaciones continúan, porque no se puede bajar la guardia», expresó, indicando que se espera desarticular cualquier otro intento de desestabilización que pueda surgir.
El presidente también elogió la colaboración entre el pueblo organizado y las fuerzas policiales y militares, describiéndolas como un engranaje esencial en la lucha contra lo que llamó «células fascistas».
«Todos estos grupos están vinculados a la extrema derecha. Si ellos se mantienen en conspiración, nosotros seguiremos en nuestro esfuerzo por garantizar la paz y la estabilidad», puntualizó.

