El economista y decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Metropolitana (Unimet), Luis Oliveros sostuvo este jueves que, tras la eliminación de licencias petroleras a Venezuela por parte de Donald Trump, podría darse una negociación «más dura» entre EE .UU. y Venezuela.

«Conociendo a Trump, creo que vamos a un escenario de mayor negociación, que quiere cambiar esa negociación de Biden por la negociación Trump», declaró a Shirley Varnagy.

Dijo que le llamó la atención la respuesta del Gobierno: «Fue pragmática, madura, doy mi opinión, pero dejo entender que hay una negociación, debo entender qué daré a cambio, vienen elecciones, eso podría ser un tema, pero creo que este es el comienzo de una negociación más dura y ojalá que se así sea porque si es una decisión final, veremos una Venezuela en un escenario de máxima presión en los próximos meses».

Reiteró que las sanciones no generan cambios políticos, sino que crean «más problemas económicos». Al tiempo que enfatizó que, tras el anuncio hecho por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la suspensión de las licencias para la exportación de petróleo desde Venezuela, la actividad económica en el país «se va a resentir».

«El primer efecto que creo que vamos a ver es el de la tasa de cambio y de la inflación», sumó al tiempo que recordó que la economía venezolana podría perder US$ 400 millones mensuales, que en un año serían US$ 4.800 millones.

Oliveros comentó que los dólares por la venta de petróleo van a las intervenciones cambiarias, que han mantenido «a raya» la tasa de cambio en el país y ahora «vamos a tener menos oferta de divisas».

Sostuvo que aún no están claros los alcances de la medida: «en la OFAC no ha salido a partir cuándo, se espera que sea a partir del 1 de marzo, si eso es así, las licencias tienen un punto en el cual van a pasar 6 meses para que estas empresas se vayan del país y en esos 6 meses, ojalá sea así, viene un proceso de negociación».

Igualmente, apuntó en Unión Radio que Venezuela no se acabará en 6 meses y podría volver «a los mercados que tenía antes, con unos fuertes descuentos para vender ese petróleo, generar incentivos importantes para que se lo compren, no tiene accesos a sus mercados naturales como son EEUU y Europa».