El Gobierno de Colombia solicitó oficialmente a Venezuela, a través de canales diplomáticos, que aumente el control en su frontera compartida para impedir el tránsito de combatientes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) desde la región del Catatumbo, con el fin de evitar que el territorio venezolano se convierta en una «plataforma» para las operaciones de la guerrilla.
Luis Gilberto Murillo, el canciller colombiano que pronto dejará su cargo tras presentar su renuncia, hizo estas declaraciones durante su última intervención ante el Consejo de Seguridad de la ONU en la sesión trimestral sobre la Misión de Verificación en Colombia. Su discurso se centró en la reciente escalada de violencia en el Catatumbo, una zona estratégica que abarca once municipios de Norte de Santander, donde se han enfrentado el ELN y las disidencias de las FARC, resultando en al menos ochenta muertos y más de 36.000 desplazados.
Murillo aseguró que ambos Gobiernos están coordinados para asegurar la tranquilidad en ambos lados de la frontera. Sin embargo, enfatizó que Colombia ha manifestado a Venezuela la necesidad imperiosa de evitar el cruce de guerrilleros del ELN.
«Necesitamos -insistió- un control de paso de integrantes de este grupo y que puedan hacerse las operaciones necesarias que permitan garantizar que no usan el territorio de ese país como plataforma para moverse y generar situaciones tan desafiantes como las que tenemos hoy», puntualizó.

