Este viernes, los líderes del G7, que agrupa a las siete democracias más industrializadas del mundo, se unieron en la condena de las «continuas violaciones» de los derechos humanos en Venezuela.
En una videoconferencia bajo la presidencia rotatoria de Italia, los jefes de Estado o de Gobierno de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Italia, Japón y Reino Unido discutieron la urgente necesidad de un cambio en el país sudamericano.
El encuentro virtual fue el último bajo el liderazgo italiano y abordó varios temas globales, pero la situación en Venezuela ocupó un lugar central. El grupo emitió un comunicado donde «reiteró su condena por las continuas violaciones de los derechos humanos», mostrando una posición unánime sobre la crisis venezolana.
Los líderes expresaron su deseo de ver una «transición pacífica a la democracia» en Venezuela, al subrayar la importancia de un proceso que respete la voluntad del pueblo y los derechos fundamentales.
Este pronunciamiento del G7 subraya la preocupación global por Venezuela, enviando un mensaje claro de que la comunidad internacional está observando y no tolerará más atropellos a los derechos humanos.

