La Cancillería Argentina denunció este viernes 13 a través de un comunicado en su cuenta de X de diciembre la detención arbitraria de un empleado de su representación diplomática en Venezuela, calificándola como una violación flagrante de las normas internacionales que protegen la inviolabilidad de las embajadas y su personal.

Acotaron que este acto no es aislado sino parte de una campaña de hostigamiento e intimidación contra los asilados y empleados argentinos. Además, la supuesta presencia de francotiradores y la ocupación ilegal de propiedades cercanas a la embajada generan un clima de tensión y terror.

El gobierno argentino exige la liberación inmediata del empleado y la entrega de salvoconductos para los asilados. «Esta acción constituye una violación flagrante e inaceptable de las normas internacionales,» afirma el comunicado.

Argentina también solicita la intervención urgente del Secretario General de las Naciones Unidas para garantizar la seguridad del personal y los asilados, así como para poner fin a las prácticas de intimidación. «La pasividad o la demora en la acción solo contribuirán a agravar la situación,» advierte el texto.

La Cancillería hace un llamado a la comunidad internacional para que se una a la exigencia de liberación y protección de los derechos en juego. «Las consecuencias de la inacción podrían ser irreparables,» concluye el comunicado, apelando a una acción inmediata y efectiva.