Dictadores megalómanos

La megalomanía de los dictadores es de tal profundidad que en cuanto se sientan y empiezan a gobernar, las ambiciones y sueños de grandeza los oprimen. Es aquí, desde el poder, que manejan a su antojo y con la aquiescencia de sus lacayos que se lanzan a denostar sin límite alguno a sus adversarios, y a todo aquél que no se pliegue a sus designios. De esta manera, muestran su verdadera catadura como gobernantes y más temprano que tarde, la ambición contenida se desborda; su período en el poder les parece poco para tantos sueños de grandeza, y obras faraónicas que plantean construir.