Guaidó es un títere, dice Marcos Polesel

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Robespierre
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Re: Guaidó es un títere, dice Marcos Polesel

Mensaje por Robespierre » 12 Feb 2019, 16:27

Derecha Autentica escribió:
11 Feb 2019, 10:18
Polesel está alertando que el sector colaboracionista de la MUD no va a estar a la altura de la circunstancia que hoy se presentan como nueva oportunidad. El líder derechista recuerda que la maniobra de Guaido por sí sola no basta y si se pierde este tren, el régimen una vez más saldrá fortalecido.
Pero si Guaido es parte de la MUD y hasta hace unos dias los MUDeros le echaban [email protected] a la MUD,
que puede salir de eso?

:lol: :lol: :lol: :lol:


Derecha Autentica
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Re: Guaidó es un títere, dice Marcos Polesel

Mensaje por Derecha Autentica » 12 Feb 2019, 20:08

Los sistemas perversos no son necesariamente intencionados. Y por supuesto, nada que me resulte más perverso que cooperar con el mal, creyendo que se está haciendo lo debido. Decía M. L. King que “la comprensión superficial de los hombres de buena voluntad es más demoledora que la absoluta incomprensión de los hombres de mala voluntad. Resulta mucho más desconcertante la aceptación tibia que el rechazo sin matices”.

En su valiosa Carta desde la Cárcel de Birmingham de 1963, M. L. King hablaba del colaboracionismo pasivo del que se aprovechan los hombres de mala voluntad que “se han valido del tiempo con una eficacia muy superior a la demostrada al respecto por los hombres de buena voluntad”. Se quejaba el líder de los derechos civiles de la tibieza de los muchos que consentían un estatus quo abominable. “Tendremos que arrepentirnos en esta generación no sólo por las acciones y palabras hijas del odio de los hombres malos, sino también por el inconcebible silencio atribuible a los hombres buenos”. Denunciaba ese fatalismo degradado a falsas dicotomías que solo contribuían a asegurar las cadenas de los oprimidos, gracias a la falta de imaginación, y de coraje, de los que necesariamente debían sentirse involucrados. “El progreso humano nunca discurre por la vía de lo inevitable. Es fruto de los esfuerzos incansables de hombres dispuestos a trabajar con Dios; y si suprimimos este esfuerzo denodado, el tiempo se convierte de por sí en aliado de las fuerzas del estancamiento social. Tenemos que utilizar el tiempo de modo creador, conscientes de que siempre es oportuno obrar rectamente…”. Nada peor que la resignación siempre dispuesta a la servil colaboración.

Colabora el que deja hacer, o el que ingenuamente compra como vías amplias los que no son otra cosa que callejones sin salida. Sus resultados son malos, pero a veces se mueven dentro de la lógica de los efectos contraintuitivos, la tragedia de los resultados no deseados, y de eso que señala el refrán popular, que el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones. Pétain murió creyendo que él, y solo él, había defendido en esas horas oscuras los supremos intereses de su patria. Pero no fue así, colaboró, reprimió, no ahorró ni muertes ni sufrimientos, y al final fue juzgado severamente. Teniendo a su ejemplo a la vista, y a millares de sus émulos, la mayoría gente anónima, que dice operar de buena fe, para preservar sus intereses genuinos, el bienestar de su familia, sus compromisos ideológicos, pero también asumiendo como buen juicio la conjugación de sus peores vilezas, tal vez podríamos intentar organizar un manual para el colaboracionista perfecto

Niegue que lo que estamos viviendo es un régimen autoritario. Insista en que son exageraciones. Que esto, de ninguna manera puede llamarse dictadura. Que a lo sumo es una “semi-democracia”, presta a volver a la normalidad con las próximas elecciones.

Niegue que vivimos un socialismo marxista con vocación totalitaria. Afirme que esto es una mafia enquistada en el poder, pero que de ninguna manera puede ser calificada como de izquierda. Que ninguno de ellos tiene ideología, que los planes socialistas no existen, y que El Plan de la Patria de ninguna manera conduce al Estado Comunal, o sea, al comunismo.

Compre como buenas todas las consignas pacifistas. Haga muy suyo el lema que dice “o dialogamos, o nos matamos”. Conviértase en un adalid del diálogo con el Gobierno, sin importar la agenda, sin tener presente quienes son los mediadores o facilitadores, sin inventariar los costos. Aplauda esos comunicados en los que la oposición usa el lenguaje y los argumentos del régimen, y espere que, por esa vía, y por solo esa vía, se resuelvan los problemas del país.

Acepte el argumento de que “la violencia de lado y lado” ha deteriorado la convivencia social. Que tanto el Gobierno como la oposición son igualmente culpables de los resultados en términos de víctimas de las protestas. No se ponga a creer esa tontería de que el Gobierno es el único responsable. Reconozca que todos tienen culpa.

Apúntese a la campaña que plantea la dicotomía “o votos o balas”. Argumente con abundancia que la oposición solamente tiene votos. Y que el régimen está dispuesto a usar las balas con frugalidad. Por lo tanto, esas odiosas actividades de calle deben ser detenidas, para pasar al festival electoral, cuyo cronograma y condiciones se debe cumplir sin poner ninguna objeción.

Sea un ferviente defensor de que “no hay que ceder espacios al régimen”. Y, por lo tanto, hay que ir a las elecciones, aun cuando los costos de esa decisión sean legitimar al régimen constituyente y concederle tiempo al Gobierno. Es más, usted no cree eso. Usted no convalida esa falacia interesada y odiosa que insiste en que se reconoce a la constituyente cuando se es interlocutor político de las instituciones que se les han subordinado y han aceptado su supremacía supraconstitucional.

Mantenga la firme convicción de que la MUD nunca se equivoca, pero que está siempre bombardeada por la anti-política, los radicales, el G2 cubano y por supuesto, el régimen. Compre cuanta teoría paranoica de la conspiración haya en el mercado para hacer pasar como conjuras y mala fe de otros lo que es en realidad falta de conducción política y de estrategia.

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