La Misión de Determinación de los Hechos de Naciones Unidas sobre Venezuela presentó este viernes su nuevo informe ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU donde admite algunas mejores en la situación interna, pero destacando que las «estructuras de la represión y los crímenes de lesa humanidad siguen intactas».
Desde el 3 de enero, la misión registró una reducción significativa de las detenciones de larga duración y las desapariciones forzadas, además, resaltó que las autoridades hayan excarcelado a cientos de presos políticos.
No obstante, los expertos advirtieron que no se han producido las reformas necesarias para garantizar cambios duraderos.
«Siguen vigentes leyes utilizadas para criminalizar la disidencia y las fuerzas de seguridad mantienen esencialmente las mismas estructuras y prácticas».
Sofía Macher, presidenta de la misión, lamentó que «el aparato represivo sigue funcionando con la continuidad de los perpetradores de violaciones a los DD. HH. en puestos clave de la seguridad del Estado».
«La incertidumbre que atraviesa el país y el carácter limitado y reversible de los cambios observados se muestran en dos acontecimientos de ayer: por un lado, el restablecimiento formal a diversas plataformas digitales, pero por otro lado, se conoció la detención del exalcalde de oposición, Javier Oropeza, que había regresado apenas hace tres días a Venezuela. El señor Oropeza fue liberado horas después».
Pese a los avances, la misión documentó «64 nuevos casos de tortura después del 3 de enero y señala que entre 379 y 500 personas podrían seguir detenidas por motivos políticos».
Tampoco «se ha adoptado ninguna medida para desarmar a los colectivos, que han sido una 2fuente permanente de intimidación y violencia a nivel comunitario», recoge Alberto News.
Macher concluyó que el país tiene «una oportunidad de avanzar hacia un cambio real y sostenible en la situación de los DD. HH», pero para ello, se requiere «una reforma de las instituciones y leyes vinculadas a la represión política de la última década y que los perpetradores de graves violaciones y delitos internacionales rindan cuenta a la justicia«.

