Un ciudadano venezolano murió y otras 11 personas resultaron heridas, entre ellas varios policías, luego de que un carro bomba explotara frente a una estación de la Policía en Los Patios, municipio del área metropolitana de Cúcuta, en Norte de Santander, durante la noche del lunes 31 de agosto de 2026. Las autoridades investigan el atentado y señalan preliminarmente al Ejército de Liberación Nacional (ELN).

«Nos solidarizamos con la familia de cada uno de los heridos de este atentado. Esperamos entonces el respaldo de la comunidad hacia nuestra policía nacional», expresó el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, quien confirmó el fallecimiento del ciudadano venezolano y pidió identificar y capturar a los responsables.

El vehículo cargado con explosivos fue detonado cerca de la medianoche frente a la estación policial de Los Patios. La Policía informó que la explosión también provocó daños en la infraestructura de la institución, así como en vehículos y motocicletas que se encontraban en el lugar.

Asimismo, George Quintero, secretario de Seguridad de Norte de Santander, indicó que la información preliminar apunta a la responsabilidad del ELN, grupo armado que mantiene presencia en esta zona fronteriza con Venezuela. La investigación continúa para establecer quiénes participaron en la preparación y ejecución del atentado.

Por otra parte, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, calificó el hecho como un «atentado terrorista» y anunció su participación, junto con la cúpula de la Fuerza Pública, en un consejo de seguridad de urgencia. «Vamos a perseguir con mano de hierro a quienes atenten contra los colombianos hasta capturarlos, desmantelar sus estructuras y devolverles la tranquilidad a nuestras comunidades», afirmó el mandatario.

El ataque ocurre en un contexto de endurecimiento de la política de seguridad del nuevo gobierno colombiano, que anunció el cierre de mesas de negociación con varios grupos armados ilegales y la reactivación de órdenes de captura contra decenas de integrantes de esas organizaciones.

Finalmente, la Defensoría del Pueblo condenó el uso de explosivos y advirtió sobre el impacto de este tipo de acciones en la población civil. La zona metropolitana de Cúcuta, ubicada en la frontera con Venezuela, permanece bajo atención de las autoridades mientras avanzan las investigaciones para determinar las responsabilidades por el atentado.