El sociodirector de Gas Energy Antero Alvarado considera que mientras se vuelva a hablar de Venezuela como actor energético y se acelere una reactivación en la industria, será necesario pensar en el usuario final, como por ejemplo, mejorar la calidad de los servicios asociados al sector.
Para el especialista la nación debe dejar atrás modelos obsoletos y engorrosos como adquirir una bombona de gas a través de un consejo comunal. Además, recuerda que apenas una pequeña parte de la población tiene acceso a gas directo, pese a que el país cuenta con una de las mayores reservas de este recurso.
Alvarado señala que apenas 7% de la población venezolana tiene acceso a gas directo en Venezuela, y pone como ejemplo a su vecina Colombia donde la cifra alcanza a 70% de su población.
Lo que se necesita para revertir estos números. «Para eso se requiere regulación, se requieren reglas claras, hay que darle énfasis al negocio de gas natural; una regulación clara que permita a cualquier empresa internacional saber qué esperar del negocio. Hay que construir confianza, necesitamos tecnología, gente, capitales y ayuda de organismos multilaterales», explica.
El administrador con especialización en Economía de la Energía apunta que Venezuela tiene un déficit de 11 millones de cilindros y además advierte que no se le hacen mantenimiento.
«Una familia que se muda a una nueva casa, le van a decir: tu bombona la tienes que ver con el consejo comunal y le tienes que pagar a una persona y pintarla de un color. Necesitamos que esto se modernice, que la gente pueda pedir a través de una aplicación una bombona, sin que le tengas que escribir tu nombre con una pintura», explica en entrevista con Noticiero Digital durante la Venezuela International Oil & Gas Summit (Viogs 2026), que se lleva a cabo en Caracas.
El especialista también señala que actualmente la gente no puede comprar una bombona nueva y que en caso de conseguirla esta tiene un precio de unos 50 dólares. «Eso debe debe desaparecer», dice y defiene el uso de aplicaciones y municipios gasificados como solución.
Para el director de Gas Energy el GLP es un combustible abundante, económico y confiable que puede aprovecharse de mejor forma y llevarse a otros sectores, como hospitales. Asimismo, indica que la bombona de gas es más costosa, pero que se ha recurrido a ello como una salida fácil.
Un país productor desde hace más de 100 años
Alvarado dice que eventos como Viogs 2026 hacen que Venezuela vuelva a estar en el radar y recuerda que este tipo de cumbres internacionales no se daban en el país desde hace unos 10 años. «Volvemos al radar, ha habido un cambio de leyes que han mejorado la inversión, este es un país con más de 100 años produciendo petróleo, pero hace falta muchos cambios más».
El experto apunta que Venezuela puede aprender mucho de los países vecinos a nivel de regulación para que la reactivación sea sostenible, pero para ello también será necesario capital nuevo e inversiones que van desde los $10.000 millones a los $100.000 millones.
Por otro lado, agrega que Venezuela tiene costos de producción bajos que lucen atractivos para los inversionistas, pero también necesita dar un paso a nivel de tecnología y personas.

