El presidente de la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios de Venezuela (Ansa) Ítalo Atencio afirmó que los terremotos del pasado 24 de junio provocaron un cambio en los hábitos de compra de los venezolanos, dando paso a un nuevo perfil de consumidor caracterizado por realizar adquisiciones con fines de donación.
Durante una entrevista concedida a Circuito Onda, Atencio explicó que, según los registros que maneja el gremio, este comportamiento surgió inmediatamente después de la emergencia y, contrario a lo que inicialmente se pensó, se ha mantenido con el paso de las semanas.
El vocero dijo que, en muchos casos, los compradores destinaron cerca de la mitad de los productos adquiridos en supermercados a centros de acopio para apoyar a las familias afectadas por los sismos.
El representante de Ansa señaló que, durante las primeras 72 horas posteriores a los terremotos, predominó un consumo orientado a la supervivencia. Sin embargo, aseguró que posteriormente surgió una etapa marcada por la solidaridad, seguida por una fase de reconstrucción en la que las donaciones continúan siendo parte del comportamiento de compra.
A su juicio, este nuevo patrón de consumo tiene un componente emocional que podría mantenerse en el tiempo, al reflejar una mayor disposición de los ciudadanos a colaborar con quienes resultaron afectados por la emergencia.
Atencio explicó que Ansa ha identificado seis tipos de consumidores en Venezuela durante los últimos dos años: el defensivo, enfocado en cubrir necesidades básicas; el racional, que ajusta sus compras al presupuesto disponible; el adaptativo, abierto a probar nuevas marcas y establecimientos; el aspiracional, interesado en las últimas tendencias; el híbrido-digital, que combina compras presenciales y en línea; y el consumidor donador o solidario, surgido tras los terremotos.
Asimismo, señaló que representantes de la asociación visitaron distintos supermercados de Caracas, donde comprobaron que numerosas personas continuaban comprando productos para donar, incluso cuando contaban con presupuestos limitados, refiere Sumarium.
Con relación al impacto de los terremotos sobre el sector comercial, Atencio indicó que en zonas de La Guaira como Caraballeda, Caribe y Los Corales se registraron severos daños, con una destrucción que calificó como total en varios sectores y donde solo alrededor del 30 % de los comercios podría recuperarse.
Añadió que Ansa trabaja junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en la recopilación de información para diseñar estrategias que permitan apoyar a los establecimientos que permanecen operativos y acelerar su recuperación.
También explicó que el comercio informal ubicado entre Naiguatá y La Sabana sufrió principalmente afectaciones por los problemas de vialidad, mientras que en Catia La Mar los daños fueron considerables y Playa Grande continúa siendo considerada una de las zonas más impactadas por la emergencia.

