Los equipos de rescate buscaban el jueves a cientos de personas desaparecidas a lo largo de la frontera entre Nepal y China después de que un catastrófico y letal torrente de inundaciones, agua y lodo arrasó varias comunidades en la víspera tras el colapso de un glaciar.
El desastre dejó al menos 273 fallecidos y más de 1.300 desaparecidas, entre los que había extranjeros y peregrinos, y desplazó a cientos de personas en toda la región del Himalaya.
Videos de la tragedia mostraron cómo la inundación se tragaba a personas que intentaban escapar y destruía edificios y puentes. El jueves, imágenes captadas por drones en Nepal mostraron la magnitud de la destrucción.
Los empinados valles de la región son arterias económicas y corredores de viaje, pero resultan precarios cuando ocurre un desastre. Las imágenes mostraban lo que parecían ser los segundos pisos de edificios en Nuwakot cubiertos de barro tras el paso del torrente. Los escombros colgaban de ramas y cables, los vehículos quedaron enterrados y algunos sobrevivientes atónitos estaban cubiertos de lodo. Las inundaciones obligaron a suspender los viajes en algunas zonas.
Apenas hubo tiempo para huir.
La aldea de Soley, en Nuwakot, que tenía unas 25 viviendas, quedó prácticamente arrasada, contó Nirajan Paudyal, un periodista asentado en Katmandú cuyos padres y parientes viven allí. Desesperado por obtener información, viajó a la zona el jueves en busca de noticias sobre su familia.
“Hasta ahora no hay ninguna novedad. Temo que no haya”, dijo Paudyal.

