El exvicepresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) y ex preso político, Enrique Márquez, afirmó que resulta «engañoso» plantear la realización inmediata de un proceso electoral en el país mientras se mantenga la actual conformación del organismo rector.

Durante una entrevista con el periodista Vladimir Villegas, Márquez abordó la controversia sobre el orden de los comicios y rechazó que el Estado siga interviniendo en la vida interna de la sociedad civil.

«Allí hubo manos malintencionadas que mezclaron eso en un guiso que no es compatible. Una cosa son las elecciones que organiza el CNE y otra muy distinta las de la sociedad civil, que nos acostumbraron —por el totalitarismo— a que las organice el Estado. ¡Es mentira! Esas las organiza cada quien», enfatizó el dirigente político.

Exigió que el Estado deje de obstaculizar los procesos internos de gremios, sindicatos y juntas de vecinos.

«Si el sindicato de la construcción de Monagas o el gremio de abogados de Bolívar quieren hacer elecciones mañana, ¡que las hagan! El problema es que el Estado no se los ha permitido. Mi exigencia es que no se siga metiendo».

«Hay que meter los egos en una gaveta»

Respecto a sus aspiraciones políticas, el excandidato desestimó estar buscando una figuración inmediata. «No estoy interesado en la candidatura a una elección que ahora no existe. Hay que meter los egos en una gaveta», sentenció.

Asimismo, cuestionó la dinámica interna de la oposición venezolana, señalando que el «pensamiento único» también ha permeado a sectores adversarios al Gobierno.

«Los ataques que he recibido provienen fundamentalmente de la oposición que se cree dueña de la razón; lo que no se parece a ellos le ponen un apodo y lo dejan a un lado. Venezuela necesita un tratamiento democrático», señaló.

Finalmente, al reflexionar sobre su trayectoria y su etapa en prisión, Márquez consideró que su principal acierto fue defender la Constitución, aunque admitió una falla de cálculo: «Subestimé al Gobierno, su poder y su maldad, y por eso fui preso».