Familiares de presos políticos se concentraron frente al centro penitenciario El Rodeo I, en el estado Miranda, para exigir la liberación inmediata de sus seres queridos y pedir que la situación de los detenidos por motivos políticos sea incorporada como un tema prioritario en las conversaciones sobre el futuro de Venezuela.
La actividad, denominada «Mesa para proteger la vida», fue organizada por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos. Durante la jornada, los participantes advirtieron que las condiciones de reclusión se agravaron tras los terremotos del pasado 24 de junio, debido a los daños en la infraestructura penitenciaria, el aislamiento de los internos, la falta de atención médica y la ausencia de protocolos de emergencia.
Margareth Baduel, hermana de Josnars Adolfo Baduel, detenido desde hace más de seis años, sostuvo que la situación de los presos políticos no puede seguir quedando relegada de la agenda nacional. «Este tema no puede postergarse más en la agenda de negociación«, afirmó, al recordar que cada día de permanencia bajo custodia expone a los detenidos a presuntos «tratos crueles, inhumanos y degradantes».
Por su parte, Hiowanka Ávila, hermana del preso político Henryberth Rivas, aseguró que la vida de quienes permanecen detenidos «no puede esperar». «Nuestros familiares llevan meses, algunos años, privados de libertad. Hemos denunciado aislamiento, falta de atención médica y condiciones de reclusión que ponen en riesgo su vida e integridad«, expresó.
Los familiares señalaron que el Comité ha consignado 29 documentos ante distintas instituciones del Estado para denunciar la situación de los presos políticos, sin obtener —según afirmaron— una respuesta oportuna. No obstante, aseguraron que continuarán impulsando acciones hasta lograr la liberación de los detenidos.
La protesta coincidió con el inicio del proceso de diálogo político entre representantes del Gobierno y la Asamblea Nacional electa en 2015, por lo que los manifestantes insistieron en que la libertad de los presos políticos debe ocupar un lugar central en cualquier negociación sobre el futuro del país.

