La presidenta (e) Delcy Rodríguez supervisó este martes 25 de agosto el funcionamiento del campamento transitorio habilitado en el Poliedro de Caracas para atender a las familias afectadas por los terremotos registrados el pasado 24 de junio, mientras el Gobierno avanza en alternativas temporales y definitivas de vivienda.
Durante el recorrido, Rodríguez explicó que los espacios fueron diseñados como unidades para grupos familiares, con el objetivo de ofrecer mayor privacidad y permitir la recuperación progresiva de las escuelas que actualmente funcionan como lugares de alojamiento. “Aquí hay un equipo trabajando rápido para atender a las familias víctimas del duplete sísmico y estas familias puedan tener mayor resguardo, mayor privacidad, atención integral en todos estos espacios”, afirmó.
La mandataria nacional informó además que se habilita un segundo campamento en el Estadio Monumental de Caracas. Según detalló, este espacio tendrá capacidad para 1.023 personas, mientras que el instalado en el Poliedro podrá recibir a otras 200.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, señaló que el plan busca liberar las 67 escuelas que actualmente alojan a personas afectadas por la emergencia. “El objetivo central del plan de reubicación transitoria es liberar la totalidad de las 67 escuelas que actualmente albergan a ciudadanas y ciudadanos en los distintos campamentos”, indicó.
El parlamentario explicó que, paralelamente, las autoridades trabajan en distintas vías para ofrecer soluciones habitacionales permanentes, entre ellas la adquisición de inmuebles en el mercado secundario, la culminación de proyectos de la Gran Misión Vivienda Venezuela y la construcción de nuevos urbanismos. Entre estos últimos mencionó un proyecto de 3.000 viviendas en Catia La Mar.
Durante la jornada, Delcy Rodríguez también anunció la actualización de las normas nacionales de construcción y planteó una mayor participación del sector privado en la generación de viviendas. “Debemos garantizar mayor disponibilidad de vivienda para el acceso del pueblo venezolano, sumando mayores flujos de inversión privada al esfuerzo que está haciendo el Estado para construir nuevas viviendas y habilitar las infraestructuras afectadas”, sostuvo.
Asimismo, la jefa de Estado informó que los equipos técnicos han realizado más de 61.000 inspecciones de viviendas, de las cuales unas 11.000 fueron clasificadas inicialmente en “semáforo rojo”. “Ya hemos hecho más de 61 mil inspecciones, de las cuales 11 mil viviendas están en semáforo rojo; estamos haciendo nuevamente inspección de esas rojas porque tenemos que tener mucha seguridad de cuáles se pueden realmente recuperar”, explicó.
Rodríguez defendió la necesidad de adaptar los protocolos de construcción a las condiciones sísmicas del país. “Venezuela es un país sísmico, hay que asumirlo, tenemos que tener una cultura de país sísmico y las normas y los protocolos de construcción deben adaptarse a esta realidad”, afirmó.

