La Catedral Metropolitana de Caracas inició trabajos de apuntalamiento luego de las afectaciones que sufrió durante los terremotos del pasado 24 de junio. Aunque el templo no presentó desplomes, el párroco Juan Carlos Silva advirtió que persiste el riesgo estructural.
Silva explicó que una de las áreas más afectadas es la capilla de San Pedro, considerada una de las partes más antiguas de la catedral. El movimiento provocó el desplazamiento de un muro que colinda con la Plaza Bolívar y ocasionó daños en los techos de madera y de estilo mudéjar.
«La catedral está bastante delicada, particularmente la capilla de San Pedro que es la más antigua y original de la catedral, sufrió daños considerables a razón de que el movimiento telúrico generó un desplazamiento del muro sur que colinda con la Plaza Bolívar. Eso a su vez generó daños estructurales en los techos de mudéjar y los techos de madera. Una vez que finalicen los trabajos de apuntalamiento, comienza la restauración en sí misma», señaló en una entrevista a Unión Radio.
Además de la capilla de San Pedro, la estructura presentó daños en la torre del campanario, la fachada, los pináculos, algunos arcos y bóvedas. La catedral fue incluida entre los templos que permanecen cerrados por razones de seguridad mientras continúan las evaluaciones y reparaciones.
La edificación ha sido afectada por distintos terremotos a lo largo de su historia. Entre los eventos mencionados se encuentran los ocurridos en 1641, 1766, 1812 y 1967. El terremoto de junio representa el episodio más reciente con daños registrados en el templo.

