El presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela (FCU UCV), Miguelángel Suárez, y la ministra de Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, sostuvieron un intercambio de ideas este miércoles 25 de marzo para debatir las denuncias de persecución política y la situación presupuestaria de las casas de estudio.

Durante el encuentro público, el dirigente estudiantil reclamó a la funcionaria la falta de respuestas a las solicitudes previas de diálogo e insistió en la necesidad de proteger a la dirigencia frente al accionar de los cuerpos de seguridad. «Para que exista paz, exista convivencia, tiene que cesar la persecución y tenemos que lograr, entre todo el país, la libertad de todos los presos políticos», expresó Suárez.

La titular del despacho ministerial cuestionó la veracidad de los incidentes que relató el joven, solicitó pruebas formales de los presuntos hostigamientos y defendió los mecanismos impulsados por el Estado. Sobre las exigencias del estudiante, Sanjuán argumentó que «hay una Ley de Amnistía aprobada hace un mes. Esa ley está trabajando y hay, por supuesto, limitaciones, porque es un proceso complejo».

El debate también abordó las condiciones operativas de las instituciones, un tema donde Suárez criticó los «27 años de asfixia presupuestaria» que afectaron al sistema de educación superior. Frente a este cuestionamiento, la representante del Ejecutivo negó la existencia de un plan contra las universidades y reiteró su disposición a mostrar los recursos asignados al sector desde el año 1999.

Tras la discusión sobre las normativas vigentes, ambas partes acordaron la planificación de una mesa de trabajo formal para la próxima semana. Sanjuán instó al representante universitario a formalizar sus peticiones de cara a esta nueva cita. «Trae todas las cosas que tú consideres necesarias que debe saber el ministerio. Trae todas las cosas que tú consideres necesarias que debe saber la Comisión de Paz. Y ahí empezamos a resolver los problemas».