El dirigente de Voluntad Popular Leopoldo López reconoció que no hay claridad sobre la transición política en Venezuela, cuando se cumplirán tres meses de la captura de Nicolás Maduro y mientras avanzan las relaciones entre Estados Unidos y el Gobierno encargado de Delcy Rodríguez.

«Ya no está Maduro, está preso lo que es algo que cambio significativamente la expectativa que hay en Venezuela», declaró a El País. «Hay una transición en marcha, sin duda, que tiene una prioridad marcada por la estabilidad y la recuperación económica, particularmente apalancada en la industria del petróleo y del gas, pero aún no hay, hoy, una claridad sobre la transición política».

Sobre su regreso a Venezuela, dijo que no hay apertura a la «mínima tolerancia política».

Afirmó que no tiene «una casa a la que regresar» pues «la única propiedad que tengo en Venezuela, que está a nombre de mi esposa y que está ubicada a una cuadra y media del domicilio de Delcy Rodríguez, fue tomada por la dictadura, saqueada por completo y mataron a dos de mis perros».

Además, condenó que le quitaron la nacionalidad.

«Soy un apátrida», sentenció.