Samuel Moncada, representante permanente de Venezuela ante la ONU, intervino este lunes 5 de agosto en una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad para condenar la operación estadounidense del pasado 3 de enero. En su discurso, el diplomático exigió formalmente el regreso seguro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, actualmente detenidos en Nueva York.

«Solicitamos que se exija al Gobierno de Estados Unidos que respete plenamente las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y la primera dama (…) así como su liberación inmediata», declaró Moncada. La delegación venezolana calificó la extracción de los líderes como un «secuestro» y un «ataque militar» contra la soberanía nacional.

A pesar de la gravedad de los hechos, Moncada aseguró a la comunidad internacional que la estructura del Estado venezolano no ha colapsado. El funcionario afirmó que las instituciones funcionan con normalidad y que se ha preservado el orden constitucional, garantizando el «control efectivo» sobre todo el territorio.

El secretario feneral de la ONU, António Guterres, también abordó la situación durante la jornada. Guterres señaló que el ataque ejecutado por Estados Unidos «no respetó las reglas del derecho internacional» y expresó su preocupación al calificar el futuro de Venezuela como «incierto».

Por su parte, la representación de Washington defendió la legalidad de la incursión. Mike Waltz, embajador de Estados Unidos ante la ONU, argumentó frente al Consejo que la captura de Maduro fue estrictamente una «operación policial» contra objetivos acusados de narcotráfico, rechazando la categorización de los hechos como una guerra o una ocupación militar.