El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, apeló este domingo 23 de noviembre a la apertura de espacios de negociación que respeten la normativa global frente a las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos. El mandatario fijó posición desde la cumbre del G20 ante el reciente despliegue naval norteamericano en el mar Caribe.
Sánchez respondió a preguntas de la prensa sobre la situación actual y aseguró que su administración mantuvo una línea coherente en política exterior. «Siempre hemos tenido la misma posición en cada uno de los conflictos y es abrir espacios de diálogo de respeto al derecho internacional y eso es lo que también pedimos en esta cuestión», afirmó el líder español.
La declaración, reseñada por Europa Press, surgió en medio de la inquietud internacional generada por las maniobras militares de Washington en la región. El jefe del Ejecutivo español insistió en la necesidad de encontrar cauces diplomáticos para gestionar la escalada y evitar un desenlace violento.
Durante su intervención, Sánchez aclaró el estatus diplomático actual entre Madrid y Caracas. El mandatario recordó que España no avaló los resultados de los últimos comicios venezolanos, una postura que mantienen vigente al considerar que el proceso careció de garantías. «Claramente no hemos reconocido el resultado electoral y no reconocemos al presidente Maduro como el presidente que ha contado con el respaldo mayoritario del pueblo venezolano en las últimas elecciones», sentenció.
No obstante, Sánchez matizó que esta falta de reconocimiento político no exime a las partes de cumplir con las normas de convivencia global. Subrayó que la disputa política interna «no es óbice para que no se respete el derecho internacional».
El gobernante español concluyó su alocución reiterando la urgencia de hallar una salida no bélica a la coyuntura. Abogó por mecanismos que «puedan dar solución a esta crisis de una manera pacífica».

