La Sala de Apelaciones de la Corte Penal Internacional (CPI) determinó este viernes 1 de agosto que el fiscal Karim Khan, encargado de llevar una investigación en Venezuela por presuntos crímenes de lesa humanidad, debe apartarse del caso debido a conflicto de intereses.
La decisión publicada este viernes, donde participaron cinco jueces, concluye que Khan debe apartarse del caso y le dieron un plazo de tres semanas para presentar su excusa formal, conforme a la Regla 35 del reglamento de la CPI.
«Habiendo establecido que existen motivos para creer que existe una causa para la recusación del fiscal, la Sala de Apelaciones determina que el fiscal tiene la obligación, de conformidad con la regla 35 de las Reglas, de solicitar su excusa de la situación de Venezuela. La Sala de Apelaciones instruye al fiscal a cumplir con dicha obligación en un plazo de tres semanas», indica el texto.
La Sala de Apelaciones añadió que mientras continúa conociendo del asunto, se «reserva el derecho de recurrir a otras vías legales, incluyendo la recusación del Fiscal de la situación en cuestión, si las circunstancias así lo requieren».
El abogado y especialista en Derecho Penal Joel García expresó este viernes que esta interpretación y decisión de este organismo «refuerza los estándares éticos de la CPI y su función de proteger tanto la integridad de los procedimientos, como la percepción pública de imparcialidad de la justicia internacional».
Esta interpretación y decisión de la Corte refuerza los estándares éticos de la CPI y su función de proteger tanto la integridad de los procedimientos como la percepción pública de imparcialidad de la justicia internacional.
— Joel García (@joelgarcia69) August 1, 2025
La medida surge a raíz de una solicitud de recusación presentada en septiembre de 2024 por la Fundación Arcadia, una organización con sede en Washington D. C., en Estados Unidos. El grupo denunció vínculos familiares y profesionales entre Khan y su cuñada, Venkateswari Alagendra, quien representa al gobierno de Maduro en el mismo proceso.
La Fundación argumentó que esta relación compromete la imparcialidad del fiscal y mina la credibilidad de la investigación. Aunque Khan no ha sido declarado impedido, la Sala enfatizó que la legitimidad de la CPI depende tanto de la objetividad de sus decisiones como de la confianza que genera en la opinión pública.
La decisión podría marcar un punto de inflexión en la causa abierta contra el gobierno venezolano. Si Khan decide excusarse, el caso pasaría a manos de otro fiscal, lo que podría ralentizar o incluso redefinir la estrategia de la Fiscalía.
Con información de El Espectador

