El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció este miércoles 2 de julio, a través de su abogado, a su excanciller Álvaro Leyva por conspiración y traición a la patria tras revelarse que presuntamente buscó apoyo en círculos republicanos de Estados Unidos para sacarlo del poder.
«Hemos radicado nuestra denuncia (…) para que se reconozca como víctima al señor presidente de la República por esos delitos de conspirar para que se diera una sedición, es decir, para tratar de interrumpir el hilo constitucional y hacer que el presidente Petro saliera de unas formas anómalas», declaró a la prensa el abogado del mandatario, Alejandro Carranza.
El supuesto plan de Leyva para derrocar a Petro fue revelado el domingo por el diario El País, que publicó unos audios en los que el excanciller asegura haberse reunido hace dos meses en Estados Unidos con el congresista Mario Díaz-Balart, en un intento por acercarse al secretario de Estado, Marco Rubio, y ejercer «presión internacional» contra Petro para poner en su lugar a la vicepresidenta Francia Márquez.
Además de conspiración, la denuncia incluye cargos por traición a la patria, instigación para delinquir, calumnia e injuria, con base en esta supuesta trama para «desestabilizar» al Gobierno y varias cartas «difamatorias», reseña SWI.
Leyva, un político conservador de 82 años, fue el primer canciller nombrado por Petro cuando asumió el poder en agosto de 2022, pero desde su salida del Gobierno el año pasado ha enviado una serie de misivas al mandatario acusándolo de tener problemas de adicción a las drogas, algo que, según El País, el veterano político consideraba el primer paso para sacarlo de la Presidencia.
«¿Qué documentos tienen?», se preguntó Carranza sobre esa supuesta adicción de Petro, y agregó: «No tienen ninguno más allá de la palabra de un excanciller ardido porque no le nombraron a su hijo como embajador o canciller».
La denuncia ante la Fiscalía sostiene que las actuaciones de Leyva «constituyen una amenaza al orden constitucional, la soberanía nacional, y los derechos fundamentales» del presidente, quien ha tachado el supuesto plan de «un acto de venganza bárbaro y canalla».
«Las cartas, los audios (…) las reuniones con los congresistas norteamericanos para buscar una presión internacional eran parte de un plan metódico, organizado, que es lo que hemos venido a revelar a la Fiscalía», señaló a RTVC Noticias el abogado.
Carranza agregó que Colombia está «ante un ataque que no viene con tanques, que no se hace con subversión armada sino que se hace con discursos altisonantes en la oscuridad, con reuniones ocultas o que buscan sencillamente atacar» al país.

