Petróleos de Venezuela (PDVSA) registró un incremento del 11% en sus ingresos facturados durante el primer trimestre de 2025, en comparación con el mismo período de 2024, según un reporte del portal web Petroguía. Este aumento, que alcanzó los 4.100 millones de dólares, se atribuyó principalmente a un repunte en las exportaciones de crudo, a pesar de una caída de casi cuatro dólares en el precio promedio del barril.
El volumen de exportaciones entre enero y marzo promedió 868.000 barriles diarios, un 20% más que en el primer trimestre de 2024, equivalente a 142.000 barriles diarios adicionales. Este desempeño permitió compensar la baja en los precios internacionales del petróleo, impulsando los ingresos de la estatal venezolana.
Sin embargo, las proyecciones para el resto del año son menos optimistas. La revocatoria de licencias por parte del gobierno de Estados Unidos complica el panorama, y según la firma Ecoanalítica, PDVSA podría cerrar 2025 con ingresos de apenas 10.200 millones de dólares. Esta cifra representaría una caída del 35% respecto a lo que podría lograrse si se mantuviera el ritmo del primer trimestre, que apuntaba a unos 16.500 millones de dólares anuales.
El contexto de sanciones internacionales sigue siendo un factor determinante para la industria petrolera venezolana, que enfrenta restricciones para comercializar su crudo en los mercados globales. Aunque el aumento en las exportaciones refleja un esfuerzo por maximizar la producción, la incertidumbre sobre las licencias y el acceso a mercados clave limita las expectativas de crecimiento sostenido.

