Las 5 etapas del duelo de la oposición venezolana

Opinión | marzo 26, 2022 | 6:24 am.

No hay como una decepción para entrar en un duelo, en especial cuando la parte que resulta decepcionada nota que le están cambiando sin aviso las reglas de un juego que se había venido desarrollando muy cercanamente.

Tal es el caso de lo que está ocurriendo con las relaciones entre el Gobierno Encargado y el gobierno de los EEUU. Los EEUU reconocieron al Presidente Encargado desde aquel recordado 23 de enero de 2019, cerrando filas alrededor de una esperanza que se ha ido desvaneciendo con el tiempo, aunque políticamente aun la mantengan.

En una entrevista dada hace pocos días por el Presidente Encargado, Juan Guaidó, a la periodista Carla Angola en el canal Youtube EVTV, el Presidente Guaidó afirmaba que basado en la confianza que le daban los EEUU no habría “otra reunión EEUU-Maduro” que no fuera en el marco de las conversaciones de México.

En otras palabras nos está diciendo que la política exterior de los EEUU hacia Venezuela estaría metida en la camisa de fuerza de lo que se acordara en un diálogo entre el régimen y la oposición oficial. ¿Y desde cuándo los EEUU han supeditado su política exterior a los intereses de otro país, y menos aún los de uno de sus actores políticos? Si no supiera que en política no existen ingenuidades, diría que la oposición oficial entró en un duelo de posible ruptura, manifestando la primera etapa de todo duelo que se precie: la negación.

¿Cómo es posible que la oposición diga que luego de la reunión de los EEUU con Maduro, donde se conversaron temas que solo el que ostenta el poder real en Venezuela puede tratar, las siguientes conversaciones tendrán lugar con quienes precisamente no tienen ese poder y se lo disputan al régimen? ¡Por favor, un poquito de seriedad! Los EEUU seguirán tratando con Maduro directamente sin la oposición oficial si creen que eso los llevara a satisfacer sus intereses, en especial aquellos que tienen que ver con la materia petrolera.

De allí la preocupación de que el Gobierno Encargado ande en una negación de la realidad, metiendo la cabeza en la tierra ante lo que está pasando. Si la oposición oficial está negando las consecuencias que tiene para nuestro país la crisis energética producida por la guerra en Ucrania, entonces difícilmente podrá manejar los que les venga después que el régimen haya avanzado acuerdos políticos y económicos que definitivamente los atornillarán en Miraflores, con la pequeña ayuda de los fabulosos intereses que se mueven detrás del petróleo.

Como indicó la nota publicada por LaPoliticaOnline.com, reseñando al Washington Post: «Chevron busca duplicar la producción de 800,000 barriles por día de Venezuela en unos meses». «Eso podría reemplazar la pérdida de aproximadamente 700.000 barriles por día que Estados Unidos importaba de Rusia antes de que atacara a Ucrania. Y podría ayudar a bajar los precios de la gasolina, una de las principales preocupaciones de la administración Biden en un año electoral difícil».

Según un mensaje de twitter del periodista Nelson Bocaranda, la OFAC y Chevron desmintieron la noticia; sin embargo, todo apunta que la cosa va en la dirección que indica el prestigioso Washington Post. Hoy podrán desmentir el ablandamiento de las sanciones, pero de que están trabajando en eso desde hace rato es indudable. Mensajes como el de José A. Gil Yepes informando una “segunda ronda de negociaciones con empresas norteamericanas y el gobierno nacional. 11 empresas en el proceso» ciertamente apuntan en esa dirección.

Lo que está ocurriendo con la demanda de petróleo en el exterior es explosivo y Venezuela está en el ojo del huracán. Ya había comentado que Venezuela está en las condiciones de una tormenta perfecta para que los delincuentes del régimen aprovechen este auge petrolero para ponerse en un nuevo negocio con el apoyo de la situación de escasez del crudo. Y lo peor que puede hacer la oposición oficial es ignorarlo refugiándose en las conversaciones en México. El Gobierno Encargado debe comprender que la única razón por la cual el régimen regresó a esas negociaciones fue porque los EEUU lo solicitaron en Miraflores, en el marco de un primer paso de distensión para comenzar a hablar de negocios petroleros.

Lo peor de todo esto es que cuando alguien está en negación, no puede saltarse directamente a la etapa de aceptación sin pasar por las intermedias (ira, negociación y depresión). Por más que nos digan a los venezolanos que los EEUU acompañarán a la oposición oficial sin flexibilizar la posición a sus empresas petroleras para que hagan negocios con Maduro, la realidad nos indica que viven en la fantasía de Narnia.

Si Maduro comienza a apuntalar la economía venezolana con una factura petrolera sólida con la ayuda de empresas petroleras norteamericanas, comenzando por Chevron, que promete al gobierno de Biden duplicar la producción actual venezolana para reemplazar los casi 700.000 barriles que importaban de Rusia, habrá una mejora sustantiva de las reservas internacionales, con el consiguiente endurecimiento de la moneda nacional y la disminución significativa de la inflación, y por supuesto, la vuelta de los subsidios socialistas de Chávez. Y en esa posición el régimen nunca perderá una elección.

¿Se dan cuenta por qué es importante que la oposición nos diga cuál es el plan para salir del régimen dada esta nueva situación, más allá del mensaje simplón de una negociación en México para lograr “unas elecciones libres, justas y verificables”? Mensaje que por cierto se acabó cuando los precios se dispararon con una guerra que comenzó hace tres semanas y que todo apunta que no terminará pronto.

Espero por el bien de todos que la oposición continúe a la siguiente etapa del duelo y se arreche de verdad (ira) (mis disculpas por el anglicismo), pero no con los EEUU, sino con la situación que se está creando a favor del régimen y actúe en consecuencia.

Pero tendrán que entender que esta es una situación que no depende de ellos y es irreversible (no hay cabida para la etapa de negociación), y mucho menos tiempo para entristecerse y deprimirse (etapa de depresión). Deben llegar a aceptar (etapa de aceptación) que este es el tipo de problema que ocurre cuando le das largas a una situación insostenible, como lo es seguir apostando en el largo plazo por un Gobierno Encargado cuando se tuvo tres largos años para darle una respuesta a los venezolanos. Pues ya se acabó el tiempo, esperamos respuestas ahora…

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