José Toro Hardy, a ND: Secretismo de la antibloqueo permitió otorgarle concesiones de E/S a nuevos operadores

Economía | marzo 8, 2021 | 12:07 pm | .

La semana pasada fue noticia la aparición de estaciones de servicio con nuevas fachadas. Bombas de gasolina con otros nombres y convertidos en unos “verdaderos bodegones” resonaron en la prensa venezolana. ¿Qué hay detrás?

Para responder la incógnita, ND consultó al economista petrolero y exdirectivo de Pdvsa, José Toro Hardy, quien afirmó que en Caracas ya hay varias E/S con concesiones que les fueron otorgadas a otros empresarios, “pero no sé bajo qué modalidad”.

“En Caracas las he visto, se trata de estaciones de servicio con concesiones que las venían administrando los mismos particulares desde hacía muchísimos años, pero que desde hace 1 año se cancelaron y se les entregaron a estas nuevas administraciones, no sé bajo qué modalidad”.

El jueves, TalCual reseñó la aparición de la E/S cercana a Parque Cristal, en Los Palos Grandes. Con el nombre Vía y surtidores chinos, se presentó como la nueva alternativa para los expendios del combustible.

Lamentablemente, la concesión o acuerdo para el control de las estaciones “carece completamente de transparencia”, a pesar de que están haciendo “una fuerte inversión en modernizar esas estaciones de servicio, que han dotado de surtidores chinos modernos, las están pintando; y ellas son verdaderos bodegones, que venden licores y demás productos”, de acuerdo con Toro Hardy.

Si bien desconoce si hay bombas privatizadas en otros estados del país, sostiene que solo tienen una cosa en común:
“En ninguna venden a 5.000 bolívares el litro. Todas ella venden gasolina a 0,50 dólares el litro”.

Así, remarca que, lejos de la propuesta de Fedecámaras, la aparición de estas estaciones responde a la ley antibloqueo, aprobada el año pasado por la ya extinta ANC.

“La ley implica una profunda modificación de la Constitución y eso se hizo sin someterlo a consulta popular. Es durante un tiempo determinado, pero en la ley establecen que se pueden otorgar contratos de esta naturaleza con el mayor sigilo, y al parecer eso es lo que está ocurriendo. Están apareciendo nuevas E/S, pero no sabemos de dónde surgen”, explicó.

¿Es la gasolina iraní?

Para Toro Hardy, “es cuando menos presumible” el pensar que la gasolina que se está vendiendo en estas estaciones es la que llega de Irán, pues, insiste, “tampoco hay transparencia”.

“Sabemos que algunas refinerías han trabajado, pero de forma espasmódica, como El Palito, que la ponen a funcionar y se para”, señaló.

“Se dice que hay un acuerdo para traer piezas de Irán para reparar las refinerías y producir gasolina. No sé si puedan servir. La situación es compleja”, añadió.

Hace unas semanas, el ministro de Petróleo Tareck El Aissami dijo que gracias a la gestión de la comisión Alí Rodríguez Araque se había logrado recuperar la producción de gasolina y llegó a afirmar incluso que el mercado interno se estaba cubriendo con el trabajo de las refinerías nacionales.

No obstante, poco después de sus palabras, fue noticia el atraco de barcos iraníes, cargados, como en las dos oportunidades del año pasado, con barriles de gasolina.

En tal sentido, el exdirectivo de Pdvsa duda de la palabra de El Aissami, porque “todo lo hacen dentro del mayor secretismo”.
“No dan información precisa a los venezolanos, y cuando el estado se maneja con ese secretismo, cualquier cosa es presumible, buena o mala”, advirtió.

¿Es mala una privatización?

El experto petrolero sostiene que una privatización de Pdvsa, en las condiciones actuales, “luce lógica”; si se toma en cuenta que, según él, se ameritan de inversiones gigantescas, de hasta 25 mil millones de dólares anuales por los próximos 8 a 10 años para acercarnos más o menos a la producción de hace 20 años. El tema, sostiene, es que tiene que haber transparencia.

“Es evidente que el Estado no está en condiciones de hacer esas inversiones, por lo tanto, pareciera que una privatización luce lógica, pero si vamos a hablar de privatización tenemos que hablar de transparencia para garantizar los mejores intereses del país, eso significa hacer licitaciones públicas para saber que el país esté siendo beneficiado al privatizar, porque si no, todos tenemos derecho a suponer que lo que hay detrás es una enorme corrupción”, señaló.

Y es por eso, dice, que “aprueban la ley antibloqueo”, ya que implica un cambio radical y la creación de un “súper poder Ejecutivo que tiene la capacidad de desaplicar leyes y que está por encima de todos los demás poderes de la República y prevé el secretismo, para hacer negociaciones sin informar a la ciudadanía”.

¿Y si la antibloqueo es buena?

Ante sus argumentos, le preguntamos a Toro Hardy si la antibloqueo seguiría siendo negativa, aun si el gobierno lograra efectivamente recuperar, así sea a medias, algo de la producción petrolera. Así respondió:

“No lo sé. Si a través de eso sube la producción, que se traduce en mayores ingresos fiscales para el Estado, pudiéramos considerarlo. Pero a lo mejor se traduce en un inmenso caso de corrupción y los venezolanos no se verán beneficiados. Pero yo no lo sé, no puedo afirmar que eso vaya a ser así, no tenemos los datos para decir si será bueno o malo, pero de entrada vemos que no es algo transparente”, advirtió.

En todo caso, sostiene, “lo que ha ocurrido con Pdvsa es tan malo que casi cualquier cambio es positivo”.

Y finalizó: “Pdvsa está destrozada. La que era la segunda petrolera más importante del mundo, hoy está destruida y endeudada, que para subsistir tiene que ser apoyada por el BCV mediante la emisión de dinero inorgánico que ha conducido a la peor hiperinflación en el planeta”.

@jherreraprensa