Enrique Meléndez: Todavía el dinosaurio está ahí

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Enrique Meléndez: Todavía el dinosaurio está ahí

Mensaje por redaccion » 04 Nov 2019, 23:24

Opinión
ND


Yo tengo un amigo que ha venido sacando de su lista de contactos por Facebook a todo aquél que hable mal de Guaidó, y la verdad es que no deja de tener razón tomando en cuenta que, con independencia de los errores que se han venido cometiendo, por el momento Guaidó es el camino. Hay quien le dice la verdad a la oposición: todos son una cuerda de ambiciosos que por la figuración de uno estamos ya en pleno noviembre, y este hombre todavía nos sigue gobernando.

Por cierto, para ser un tanto líricos, aquí pudiera traer a colación el que se ha considerado el cuento más corto de la historia de la literatura; escrito por Augusto Monterrosa, y el que reza: “Y desperté, y todavía el dinosaurio estaba allí”.

Porque el problema no es la tiranía de un régimen, sino la persistencia en un error y en el terreno más delicado, como es en la economía; en el creer que llenándole los bolsillos a la gente de billetes; como ha ocurrido en estos últimos meses, la depresión económica y la hiperinflación se van a corregir: la famosa “mano invisible” de la economía, que decía Adam Smith que aparecía cada cierto tiempo, y equilibraba las cosas en el mundo de las finanzas. Eso fue lo que se dio en llamar la economía cíclica; precisamente, lo que decía Marx era que en un momento determinado a esa mano se le iba a ir la economía al no poder controlar la situación derivada de una de las grandes crisis en las que caía el sistema capitalista cada cierto tiempo; por lo que se trataba ésa de la hora de actuar el proletariado, a los fines de consumar su revolución; hasta que llegó un señor de nombre Keynes que escribió un libro donde planteaba una fórmula para neutralizar estos tropezones, y que vino a ser clave para superar la crisis de la década de 1930; una crisis derivada de una superabundancia de productos, que habían terminado por abarrotar el mercado, de modo que eso vino a ponerle fin a la llamada economía cíclica; según sostienen algunos economistas, y que dio paso a un sistema de libre mercado, que funciona como un colchón, es decir, que se acomoda de acuerdo a las circunstancias.

Porque la idea que tiene Maduro en la cabeza es que, en la medida en que se lance más dinero a la calle, el consumo se estimula; lo que repercute en la producción, y así tenemos un país que arranca desde el sótano 20; si es que apelamos al porcentaje de caída de la economía, que se sitúa en más de 20%, al piso 10.

Es por eso que se da un fenómeno socioeconómico en este país, y es que cada vez que hay el anuncio de un nuevo ajuste de salarios, no sólo tiembla el patrón sino también el dependiente suyo. En efecto, en los primeros días, a raíz de uno de esos decretos de aumentos de salarios, luego de cobrar la quincena, la gente corre a los abastos de inmediato para abastecerse hasta donde le alcancen los recursos; pues a los días, el precio de todos los artículos ha subido, y que es lo característico de la hiperinflación, que crece a ritmo geométrico; es decir, que no valió la pena, y que más bien el deterioro del salario frente al costo de la vida, se hizo más grave aún, y que es lo que explica el que hoy se hable de un 93% de pobreza, en la que ha caído la sociedad venezolana.

Aún así, decía, despertamos, y todavía el dinosaurio está ahí, y el que ha proliferado en la América Latina, hasta haber sido objeto de estudio su tipología en algunos manuales que se refieren a la idiotez con la que actúa, con la mejor buena voluntad del mundo; empezando por un Juan Domingo Perón, que llevó a la quiebra a un país que se perfilaba como una de las grandes potencias del mundo, y cuyas figuras vienen a ser como opio para los pueblos; como calificaba Marx a las religiones; si es que nos atenemos al presente cuando el pueblo argentino, a pesar de esta circunstancia, le sigue rindiendo tributo, vistos los resultados electorales de estos días donde se ha impuesto el candidato presidencial de su corriente política; Alberto Fernández, y el que está llamado a hundir más a la Argentina; si partimos de dos circunstancias. La primera, que no conoce nada de economía; estando envenenado de teoría antifondomonetarista; antineoliberal; la segunda, que ya no puede contar con los petrodólares, con los que salvó Hugo Chávez el gobierno de los Kirchner, y en los que se apoyaba el populismo tanto de Néstor; como de Christina; al menos, como suponen algunos, que llegue a un acuerdo con Mauricio Macri; se despoje de su conciencia tercermundista y continúe aplicando el ajuste macroeconómico; derivado de la política económica de aquél, y que fue lo que lo llevó a ganarse la mala voluntad de los argentinos (les quitó el futbol gratis, es lo que se dice); cuya visión de mundo no deja de ser cortoplacista, como la de sus hermanos venezolanos; que son presas fáciles, para los encantadores de serpientes.

En efecto, hay un descojonamiento, perdóneseme el prosaísmo, a nivel nacional con respecto a Guaidó; que no pudo en once meses minar la estructura blindada del régimen; quizás, porque no contó con una hoja de ruta firme; siendo al mismo tiempo cabeceado por Leopoldo López; de acuerdo con el comentario que se le oye decir a algunos. El hecho es que sería como no tener paz con la miseria, caerse a formularle serias críticas; lo que se dice en términos coloquiales: sacarle los trapitos al sol. Porque, como decía, por el momento Guaidó es el único camino que hay por el momento, y lo ha demostrado, porque hasta ahora se ha sostenido en pie. Una sola vez ha intentado tocarlo el gobierno, y salió con las tablas en la cabeza. Así como es de fácil; cuando ha pasado una situación, ponerse a sacar derivadas de los hechos; también es muy fácil echarle en cara el hecho de que no ha podido con el G-2 cubano; que se mueve como una agencia de espionaje de primer mundo; mientras genera estados de intriga a través de bolas mediáticas falsas, esto es, guerras psicológicas.

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SoyVenezuela
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Re: Enrique Meléndez: Todavía el dinosaurio está ahí

Mensaje por SoyVenezuela » 07 Nov 2019, 20:00

Nuestro enemigo es común y se llama Nicolás Maduro Moros. Y pese a los desaciertos que pueda haber cometido, es válido recordar que Guaidó ha estado luchando prácticamente solo contra un monstruo de mil cabezas; enfrentando a un régimen compuesto por mafias de todo tipo, donde pululan y representan lo peor que, gobierno alguno en Venezuela haya existido. Si dejamos solo a Guaidó, o peor aún; le caemos a palos, porque sentimos que nos ha defraudado o engañado al no haber cumplido con lo que nos prometió desde el principio, entonces estamos cayendo en la trampa y el juego perverso del régimen, por tanto;  le estaríamos haciendo un claro favor al chavismo. Y esa es la estrategia del régimen; buscar dividir a la oposición, por aquello de: (divide y vencerás), porque eso fortalece al gobierno. Es momento de apoyar a Guaidó si queremos salir de la peste roja. Remando todos con mucha fuerza hacia una misma dirección, será la única manera de llegar a la orilla de la libertad. Así que, no se nos olvide; nuestro enemigo es común y se llama Nicolás Maduro Moros.

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